viernes, 6 de abril de 2012

ROMANTICISMO (LA MUSICA DE CAMARA)


    La música de cámara en el Romanticismo alcanzó su máximo desarrollo, debido, en gran parte, a que se hizo accesible a la burguesía y a la constante demanda de obras para interpretar en familia o entre amigos.
    A lo largo del siglo XIX, la mayoría de los compositores escribió obras de cámara, desde dúos (para dos instrumentos, como por ejemplo el piano y la flauta), tríos (piano, violín y violonchelo),...hasta nonetos (nueve instrumentos de cuerda y viento); sin olvidar el cuarteto de cuerda típico del Clasicismo (dos violines, una viola y un violonchelo), que siguió ocupando un lugar destacado en esta época.


La música de cámara es un género de la música académica, escrita para un pequeño grupo de instrumentos, que tradicionalmente podían ser ubicados en una sala palaciega.
Hay dos detalles que permiten caracterizar cabalmente una obra de cámara: 1) cada músico toca una parte diferente y 2) no hay director; los músicos deben estar ubicados de manera de poder mirarse entre sí, para lograr la mejor coordinación. No se incluyen las obras para instrumentos solos (eso deja de lado toda la literatura para piano solo y composiciones como las sonatas y partitas para violín o las suites para violoncello, de Bach). La palabra cámara implica que la música puede ser ejecutada en una habitación, con una atmósfera de intimidad. En italiano da cámerasignifica ‘para la habitación’. Significa:
diferente de da chiesa (‘para la iglesia’)
música para una pequeña reunión, exactamente como es la música de cámara.
La orquesta de cámara (en inglés chamber orchestra) es una orquesta pequeña, y por lo tanto con posibilidades de ejecutar música dentro de sala pequeña; no es meramente una orquesta de cuerda, porque puede haber también instrumentos de viento.
Teóricamente no hay un límite máximo de instrumentos, pero, en la práctica, la mayoría de las composiciones comprenden desde dos hasta veinte.
Hay muchas combinaciones instrumentales, la más importante de las cuales es el cuarteto de cuerdas. Otros grupos usuales de cámara son el trío de cuerdas, el trío con piano, el quinteto con piano y el quinteto de cuerdas. Menos usuales son los instrumentos de viento y de metal. Algunos compositores han escrito obras para grupos mixtos de vientos y cuerdas, y algunos han escrito para instrumentos de viento solos, aunque los instrumentos de metal (con excepción de la trompa) prácticamente no se han utilizado. Esto se debe quizás a que su sonido potente no es adecuado para la atmósfera intimista propia del género.





EL ROMANTICISMO (EL LIED)



    Se trata de un género menor (de poca duración) que se convirtió en una de las principales formas vocales de la música romántica ya que normalmente era compuesta para el disfrute en veladas musicales íntimas.
    El lied (lieder en plural) es una denominación alemana que significa canción. Es una forma breve escrita para voz y piano sobre un texto poético ya existente. Su principal característica es la fusión entre el texto y la música. El lied era muy apreciado por el público porque en los conciertos creaba una atmósfera íntima propiciada por la belleza y expresividad de sus melodías. El piano se ponía al servicio de la melodía del cantante.
    Existen varios tipos de lied, siendo el más frecuente el estrófico, caracterizado por repetir la misma música en todas las estrofas (A-A-A,..). También es común la forma bipartita de dos secciones que se van repitiendo (A-A-B-B) y la forma tripartita en la que la tercera parte era repetición de la primera (A-B-A)
    Entre los compositores más destacados de lieder hay que citar a F. Schubert, que a lo largo de su vida realizó más de 600. Más tarde cultivarán esta forma otros autores como Hugo Wolf o Gustav Mahler.

domingo, 23 de octubre de 2011

¡Escuchemos música clásica…!! Un poco de historia…


“Cuanto más se conozca el tema de la música, más grande será el goce al escucharla. Si se quiere entenderla mejor, lo más importante que se puede hacer es escucharla”. Son apreciaciones del compositor orquestal y de cine norteamericano Aaron Copland, escritor y docente en temas de apreciación musical, desde la óptica del compositor como la de oyente. Es interesante entender que la música académica se clasifica históricamente en los siguientes períodos: Música de la antigüedad. Corresponde a la música compuesta antes del año 476, cuando sucede la caída del imperio romano. Con el ascenso de la Iglesia Católica como religión oficial, la música religiosa adquiere un papel especial. Música medieval. Este período corresponde hasta el año 1450, época del renacimiento. Inicialmente se destaca el canto monofónico, también llamado canto llano o canto “gregoriano”, interpretados tradicionalmente por monjes, que incluso han gozado siempre de gran popularidad como música cristiana hasta nuestros días, por sus cautivantes y repetitivas melodías que inspiran un aire místico. Sobre al año 1100 arranca la melodía a varias voces, llamada específicamente música polifónica. Música renacentista. Entre 1450 y 1600, se caracteriza por un mayor uso de instrumentos y dentro de esta instrumentación más compleja, la inclusión de instrumentos graves o bajos, permitiendo entonces múltiples líneas melódicas. Se destaca en este período la “viola da gamba”, mezcla entre guitarra y violonchelo, popularmente llamada viola de piernas, con variados tamaños y estilos. Música barroca. Entre los años 1600 y 1750. Caracterizada por el uso de tonalidades más complejas, donde se refina la estructura y los adornos interpretativos de la música. Hay una creciente popularización de los instrumentos de teclado como el clavicémbalo y el órgano y las violas da gamba son reemplazadas por los instrumentos de la familia del violín, con sonidos potentes aptos para salones con grandes presentaciones. Se destacan entre otros Bach, Haendel, Vivaldi y Monteverdi. Es también en esta época donde se afianza y populariza la ópera como forma y genero musical. Música clásica. Entre 1730 y 1815. Importante este período por el establecimiento de variadas normas y convenciones en la composición, presentación y estilo. Desaparece el clavicémbalo y el clavicordio en favor del piano, cuyo nombre completo es “piano forte”. A partir de ese momento se convierte en el instrumento predominante para la interpretación en teclado y composición. Músicos destacables de esta era son Beethoven, Mozart, Haydn y Clementi. Música romántica. Corresponde al período entre 1815 y 1910. En este lapso de tiempo se definieron con precisión los cánones y técnicas de interpretación, expandiendo la música en la vida cultural y se crean y formalizan instituciones para la enseñanza, ejecución y conservaciones de las obras musicales, extendiéndola por toda Europa. Los compositores como Schubert, Rossini, Liszt, Mendelson, Chopin, Verdi y Wagner entre muchos, emplearon la emoción, los sentimientos y la intuición para expresar las verdades más profundas en sus obras. Para los amantes del violín surge el mayor prodigio de todos los tiempos, Niccolo Paganini, violinista “poseído por fuerzas humanas” para algunos, por su extraordinaria habilidad interpretativa. Música moderna. Llamada también post-romántica. Entre los años 1905 y 1985. Representa un período con crisis en los valores de la música clásica y su rol dentro de la vida intelectual, la extensión de la teoría y la técnica y la tendencia global caracterizada por la fe en el progreso y la ciencia. Se destacan Stravinsky, Berg y Bartok. Música contemporánea. Describe la música compuesta desde los últimos años del siglo XX, hasta el presente. Aunque la buena música nunca pasa de moda, el público en general se inclina por la correspondiente a los períodos barroco y romántico, por su accesibilidad, variabilidad y audición especialmente agradable para muchos.

sábado, 27 de agosto de 2011

EL ROMANTICISMO (EL nacionalismo)

EL NACIONALISMO  RUSO
    El movimiento nacionalista más poderoso tuvo lugar en Rusia, el iniciador del mismo fue Mijail Glinka, conocido como "el padre de la música rusa", que destaca sobretodo por su ópera "Una vida por el zar". Más tarde surgió un grupo de compositores conocido como "El grupo de los cinco", que seguirán la tradición iniciada por Glinka. Estos músicos fueron M. Balakirev, A. Borodin, C. Cui, M. Mussorgsky y N. Rimsky-Korsakov.
    Aunque no fueron músicos profesionales, su música es de una alta calidad. En ella evocan la historia rusa y los giros peculiares de la música autóctona; emplean temas tradicionales como fuente de inspiración y otros recursos de su folclore (ritmos, antiguas escalas, instrumentos,...).
    Entre los cinco destaca Modest Mussorgsky, músico incomprendido pero de grandes cualidades. Su ópera "Boris Godunov" es una de las obras maestras del repertorio operístico internacional; otra de sus obras más importantes lleva por título "Los cuadros de una exposición".

EL NACIONALISMO ESCANDINAVO

    Destacan sobretodo dos autores nacionalistas: Edvard Grieg y Jan Sibelius.
    El noruego E. Grieg había estudiado en Alemania, pero cuando volvió a su país comenzó a fijarse en el folclore, dedicándose a recoger canciones y danzas populares. Esta fuente de inspiración dio como resultado obras muy personales que, en algunos aspectos, anticipan ciertos rasgos de corrientes musicales posteriores como el Impresionismo. Su obra más conocida es la suite "Peer Gynt", ambientada en Noruega.
    El finlandés J. Sibelius también estudió en Alemania, pero como Grieg, decidió seguir su propio rumbo. Enamorado del paisaje y las leyendas de su tierra, compuso varios poemas sinfónicos, uno de los cuales, "Tapiola", es el retrato de los interminables bosques finlandeses.


                                     EL NACIONALISMO BOHEMIO

    A finales del siglo XIX, Bohemia (en la actualidad, República Checa) conoció un periodo de gran riqueza musical. Esta región había sido absorbida por el imperio austrohúngaro y dominada por la cultura alemana; sin embargo, hacia mediados del siglo XIX se creará la "Escuela de música checa", que acogerá la idea del nacionalismo musical de manera activa.
    El gran iniciador de esta escuela nacionalista fue Bedrich Smetana, que compone entre otras obras seis poemas sinfónicos agrupados bajo el título de "Mi patria" en los que describe los paisajes de su tierra.
    El gran continuador de la obra de Smetana es Antonin Dvorak, muy influido por los románticos alemanes, que utilizará sin embargo melodías y ritmos populares con un carácter nacional indiscutible. De entre las nueve sinfonías que escribió destaca "La sinfonía del nuevo mundo". 

             EL NACIONALISMO HUNGARO
    El interés por la cultura tradicional musical se extendió por toda Europa hasta bien entrado el siglo XX. A los rusos y escandinavos se sumarán después otros países como Hungría. Los compositores húngaros más importantes son Bela Bartók y Zoltán Kodály, que se convertirán en investigadores y recopiladores del folclore de su país, ejerciendo la función de etnomusicólogos.
    Durante muchos años recorrieron en compañía no sólo su país, sino también Rumania y Eslovaquia, tomando notas y grabando registros fonográficos de todos los cantos que oían, que más tarde se ocuparían de publicar y difundir.
    Además, sus estudios se extendieron a la pedagogía musical, creando sistemas y obras para la iniciación de los más jóvenes en la música. Así por ejemplo, Kodály diseñó un método propio para el aprendizaje de la música, basado en el canto coral de melodías populares. De la misma  forma, creó un sistema para el aprendizaje de las notas basado en la posición de la mano.

EL NACIONALISMO ESPAÑOL
    El nacionalismo en España es un movimiento tardío. Aunque la zarzuela de mediados de siglo supone una primera conciencia nacional como respuesta a la influencia de la ópera italiana, no será hasta casi comienzos del siglo XX cuando surja una verdadera corriente nacionalista. El promotor y padre del nacionalismo musical español fue el catalán Felipe Pedrell, que recogió gran cantidad de material tradicional y folclórico utilizando tan sólo un lápiz y un papel pautado.
    Las teorías nacionalistas de Pedrell serán llevadas a cabo por sus discípulos, entre los que cabe destacar a Isaac Albéniz, autor de la suite para piano "Iberia" o Enrique Granados, creador de obras como "Danzas españolas" y "Goyescas", estas últimas inspiradas en las pinturas de Goya.
    Pero sin duda, la gran figura del nacionalismo español es Manuel de Falla, que obtuvo grandes éxitos internacionales y supo conjugar a la perfección los elementos folclóricos y tradicionales con las tendencias vanguardistas del momento. Entre sus obras destacan el ballet "El amor brujo", conciertos como "Noches en los jardines de España", obras para piano como "La sinfonía bética" y óperas como "La vida breve".



               OTROS NACIONALISMOS                      


    Además de los países ya mencionados, el nacionalismo se extenderá por toda Europa y atravesará el Atlántico hasta llegar al nuevo continente. Así, dentro del nacionalismo aparece con personalidad propia la figura del norteamericano George Gershwin, quien basa su música en la explotación del jazz. Crea una ópera titulada "Porgy and Bess", inspirada rítmica y melódicamente en la música de jazz. Otras obras importantes de este autor son "Rapsody in blue" y "Un americano en París".
    A Hispanoamérica también llegará la corriente nacionalista. El compositor más representativo es el brasileño Heitor Villalobos, que destacará en sus obras para guitarra. 


¡

EL ROMANTICISMO(El Nacionalismo musical)



introducción: A lo largo del siglo XIX, Europa vivió un agitado periodo nacionalista en el que muchos pueblos defendieron el derecho a su autonomía, amparándose en la lengua o en razones de tipo histórico. Este movimiento político nacionalista se hizo patente con la independencia de Grecia y Bélgica y las unificaciones de Alemania e Italia.
    Este fenómeno tuvo repercusión también en el campo de la música, donde se desencadenó un movimiento que volvió su mirada hacia la tradición y buscó materiales musicales en el folclore de cada territorio. El Nacionalismo tuvo importancia en países que habían estado sometidos a gustos musicales extranjeros, como Rusia, Bohemia, los Países Escandinavos, Hungría o España entre otros. Los compositores de estas naciones reivindican la música popular de sus patrias y sienten el afán de enseñarla al mundo como algo propio.
    Muchos de los compositores románticos anteriores ya utilizan o se inspiran en fuentes propias de su folclore; es el caso de Chopin con sus polonesas y mazurcas, o de Liszt con sus rapsodias húngaras. Sin embargo, es a partir de las revoluciones europeas de 1948 cuando se desarrollan plenamente los nacionalismos, en los que cada país busca resaltar su identidad rescatando su tradición cultural y folclórica.
    Este movimiento se caracteriza además por:
  • Elección de temas nacionales para óperas y poemas sinfónicos.
  • Interés por el folclore y las tradiciones de cada país, lo que conduce a la recopilación, estudio y clasificación de canciones populares. Nace así la etnomusicología.
  • Aparición de estilos nuevos al añadir al lenguaje musical romántico elementos melódicos, rítmicos y estructurales propios de las tradiciones locales. Con frecuencia se introducen melodías folclóricas en las composiciones.
    El nacionalismo musical sirve de puente entre el siglo XIX y el XX, ya que en muchos países se prolonga conviviendo con otros movimientos musicales contemporáneos.

EL ROMANTICISMO (El post Romanticismo)


EL POST-ROMANTICISMO
    La etapa nacionalista coincide en el tiempo con los últimos coletazos del Romanticismo, que se produjeron sobretodo en Alemania. A este movimiento se le conoce con el nombre de Post-Romanticismo, que tanto en el ámbito expresivo como en el técnico constituye una prolongación del lenguaje romántico.
    Los autores post-románticos buscan llevar hasta el límite la exaltación de la individualidad y los estados anímicos personales. El resultado es un sonido amplio y, a menudo, grandioso, que se logra mediante orquestas muy numerosas y una rica y variada utilización de los instrumentos.
    Entre los compositores más destacados del post-romanticismo podemos nombrar a Gustav Mahler (Sinfonía nº 1 "Titán"), Richard Strauss (Así hablaba Zaratustra) y Sergei Rachmaninov (Sinfonía nº 1 en re menor). Todos los artistas post-románticos se verán muy influidos por la obra de R.Wagner y tendrán a su vez influencia en las primeras corrientes vanguardistas.

jueves, 9 de junio de 2011

EL ROMANTICISMO (Musica instrumental)

EL LIED

Se trata de un género menor (de poca duración) que se convirtió en una de las principales formas vocales de la música romántica ya que normalmente era compuesta para el disfrute en veladas musicales íntimas. El lied (lieder en plural) es una denominación alemana que significa canción. Es una forma breve escrita para voz y piano sobre un texto poético ya existente. Su principal característica es la fusión entre el texto y la música. El lied era muy apreciado por el público porque en los conciertos creaba una atmósfera íntima propiciada por la belleza y expresividad de sus melodías. El piano se ponía al servicio de la melodía del cantante. Existen varios tipos de lied, siendo el más frecuente el estrófico, caracterizado por repetir la misma música en todas las estrofas (A-A-A,..). También es común la forma bipartita de dos secciones que se van repitiendo (A-A-B-B) y la forma tripartita en la que la tercera parte era repetición de la primera (A-B-A) Entre los compositores más destacados de lieder hay que citar a F. Schubert, que a lo largo de su vida realizó más de 600. Más tarde cultivarán esta forma otros autores como Hugo Wolf o Gustav Mahler.

LA MÚSICA DE CÁMARA




La música de cámara en el Romanticismo alcanzó su máximo desarrollo, debido, en gran parte, a que se hizo accesible a la burguesía y a la constante demanda de obras para interpretar en familia o entre amigos.



A lo largo del siglo XIX, la mayoría de los compositores escribió obras de cámara, desde dúos (para dos instrumentos, como por ejemplo el piano y la flauta), tríos (piano, violín y violonchelo),...hasta nonetos (nueve instrumentos de cuerda y viento); sin olvidar el cuarteto de cuerda típico del Clasicismo (dos violines, una viola y un violonchelo), que siguió ocupando un lugar destacado en esta época.



Muchas de estas obras eran sencillas y así las podían interpretar grupos de aficionados en las reuniones íntimas que realizaban en sus propias casas.

LA MÚSICA PARA ORQUESTA




La orquesta del siglo XIX se convirtió en la gran protagonista de la época. Casi todos los compositores escribieron obras musicales para este tipo de formación.



La orquesta romántica, denominada orquesta sinfónica, estaba integrada por un número de intérpretes que solía oscilar entre los 60 y 75 instrumentos de las tres familias. No es extraño, sin embargo, encontrar a finales de siglo obras que requerían 100 o más músicos. Los mecanismos técnicos de los instrumentos de viento se perfeccionaron y los compositores comenzaron a considerarlos tan importantes como los de cuerda.



Debido a la constante demanda de conciertos públicos el número de orquestas se multiplicó por toda Europa, hasta el punto de que las grandes ciudades contaban con varias orquestas sinfónicas que realizaban giras por toda Europa con una acogida extraordinaria.



Las tres grandes formas de orquesta que se van a dar en el Romanticismo fueron:

LA MÚSICA DE PIANO




El piano, era el instrumento preferido de los compositores románticos y de muchos de los amantes de la música de ese periodo. Ello era debido a las siguientes razones:



La burguesía accedía, en gran medida, a la práctica y los conocimientos musicales. Era frecuente que en los hogares de las familias con cierta cultura hubiese un piano puesto que era sinónimo de elegancia y poder. Los familiares solían reunirse para interpretar música o para celebrar tertulias en torno a él.



Por ser un instrumento armónico, tenía la posibilidad de tocar varias notas a la vez y esto le permitía interpretar reducciones de obras de orquesta, coro o cámara.



Muy pronto, por sus cualidades sonoras y técnicas, los románticos vieron en el piano un medio de comunicación ideal para expresar sus pasiones y sus sentimientos mediante la música.



A lo largo del Romanticismo coexistieron dos tendencias en la interpretación pianística:



Virtuosismo: Se trata de explotar al máximo las posibilidades técnicas del instrumento. Solían ser obras de larga duración que buscaban ante todo el lucimiento del artista desarrollando plenamente el colorido sonoro del instrumento. Se trata generalmente de piezas de difícil ejecución. Algunas de estas formas son los estudios (piezas para desarrollar una determinada técnica), sonatas (mucho más libres formalmente que las del Clasicismo), variaciones (en las que la improvisación jugaba un papel protagonista),...; algunos de los compositores más representativos de este género fueron F. Liszt, reconocido por algunos como el mejor pianista de la época, o F. Chopin, que también abordará el piano lírico.



Lirismo: Los compositores no buscan la complejidad, sino expresar estados de ánimo o sensaciones en obras muy poéticas. Suelen ser obras cortas y en apariencia sencillas de ejecución, que transmitían el verdadero carácter romántico de la época. Entre los compositores más destacados de este género podemos hablar de F. Chopin o de R. Schumann que crearon piezas que se denominaron momentos musicales, escenas de niños, baladas, nocturnos,...



Algunos compositores, promovidos por el espíritu nacionalista, realizaron obras en las que recurrían a danzas o temas populares de sus territorios como los valses, las polonesas o las mazurcas.

LA MÚSICA PROGRAMÁTICA




La búsqueda de músicas más libres y abiertas, y en definitiva más adecuadas para la expresión romántica, dará lugar al desarrollo de la música programática o descriptiva, que ya no se construye a partir de criterios formales sino de criterios extramusicales (novelas, historias,...).



Ya sabemos que el hecho de utilizar la música como lenguaje descriptivo no es una novedad (recordemos "Las cuatro estaciones" de Vivaldi), sin embargo, es ahora cuando surge como género nuevo capaz de materializar ese poder de la música. Nacen así dos nuevas formas de música programática: la sinfonía programática y el poema sinfónico.



LA SINFONÍA PROGRAMÁTICA: Es una sinfonía que en lugar de basarse en una estructura formal, se desarrolla en torno a la descripción de un programa o argumento, generalmente de carácter literario. El creador de este género es el compositor francés H. Berlioz con su obra "Episodios de la vida de un artista. Sinfonía fantástica", en la que narra su amor no correspondido hacia una actriz inglesa a la que convierte en música. La sinfonía programática es una obra de larga duración (varios movimientos) y normalmente el autor introduce el texto al principio de la obra que sirve de guía de la misma.



EL POEMA SINFÓNICO: Es una composición en un sólo movimiento basada en elementos poéticos o descriptivos. El creador de este género es F. Liszt que en su obra "Preludios" describe unos poemas de Lamartine titulados "Meditaciones poéticas". Este nuevo género de música será cultivado por compositores románticos y en especial nacionalistas, entre los que destacamos a Mussorgsky, N. Rimsky-Korsakov, R.Strauss, C. Saint-Säens o P. Dukas.


domingo, 22 de mayo de 2011

EL ROMANTICISMO (La opera Romantica)

LA ÓPERA ROMÁNTICA




Durante el Romanticismo la ópera experimenta una gran evolución que lleva a este género a su cumbre más alta y lo convierte en el espectáculo preferido de la burguesía. Se construyen teatros por toda Europa y los cantantes se convierten en verdaderos divos (dioses) gracias al lucimiento vocal de sus arias.



Vamos a ver el desarrollo operístico en los países más importantes:



LA ÓPERA ITALIANA




En Italia, cuna de la ópera, es donde surgen las principales escuelas que marcarán el desarrollo del género operístico en el resto de Europa. Podemos destacar dos corrientes de este género que se van a dar a lo largo del Romanticismo:



* BEL CANTO: Esta ópera tiene como objetivo la exhibición del cantante mediante pasajes melódicos de gran exigencia técnica que se desarrollaban en el registro agudo de la voz. Los cantantes, sobretodo en sus arias, desarrollaban un gran virtuosismo vocal ligado a una gran expresividad.



Dentro de la ópera belcantista podemos destacar algunos compositores como G. Donizetti con "El elixir del amor" y V. Bellini con "Norma". Estos dos compositores fueron los máximos representantes del estilo belcantista. Otro personaje destacado fue G. Rossini con "EL barbero de Sevilla" que fue la ópera más representada en todo el siglo XIX y que trata sobre un tema típico español. No podemos olvidar a G Verdi, que se convertirá, junto con el alemán R. Wagner, en el mejor operista del Romanticismo. Algunas de sus obras destacables son "Nabucco", "Rigoletto", "La Traviata", "Aida" o "El trovador".



* VERISMO: Surge a finales del siglo XIX muy unido a las corrientes del realismo y naturalismo literario. Los argumentos de la ópera se centrarán en personajes de la vida cotidiana, reflejando sus emociones de forma realista sin idealizaciones románticas.



Los máximos representantes de este tipo de ópera son P. Mascagni con "Caballería rusticana" y G. Puccini con óperas como "Tosca", " La Boheme" o "Madame Butterfly".

LA ÓPERA FRANCESA




París se convirtió en el siglo XIX en una importante capital de la actividad operística europea. En Francia también existen dos estilos de ópera:



LA GRAN ÓPERA: Caracterizada por sus grandes montajes escenográficos, profusión de ballets, grandes coros y escenas multitudinarias. Entre los autores más destacados de este género podemos nombrar a G. Meyerbeer con "Los Hugonotes" o G. Bizet con "Carmen" basado en un tema español en la que el autor utiliza danzas y temas populares.







LA OPERETA: Estilo de ópera en la que se intercalan fragmentos cantados con otros hablados y normalmente sus argumentos son de carácter humorístico. Destacan compositores como J. Offenbach con "La bella Helena" y "Los cuentos de Hoffmann"

LA ÓPERA ALEMANA




Durante la primera mitad del siglo XIX se desarrolló en Alemania una ópera inspirada en los ideales expuestos por los poetas y filósofos alemanes. Serán óperas con argumentos legendarios en los que la naturaleza y lo sobrenatural adquieren un papel protagonista. Destaca en esta época la obra de C. M. von Weber, al que podemos considerar el iniciador de la ópera romántica en Alemania. Su obra más conocida es "El cazador furtivo".



Sin embargo, la gran figura de la ópera alemana es Richard Wagner, que en una primera época enlaza con la tradición romántica, pero dará paso después a una gran reforma del género de enorme trascendencia en toda la música posterior. La idea de Wagner es crear un "drama musical" continuo y con ese nombre se conocerán las creaciones operísticas de este autor. Algunas de las características de su drama musical son las siguientes:



La ópera para Wagner es "La obra de arte total", ya que busca la fusión de todas las artes (poesía, música, escenografía, acción,...) que se aglutinan de manera inseparable en sus obras.



Utilización de técnicas como el leitmotiv, que es un motivo musical recurrente para representar personajes, hechos, situaciones,...



Utiliza la melodía infinita, que no se interrumpe, sin un fraseo regular que marque candencias claras, para dotar de mayor dramatismo a su obra.



La música está al servicio de la expresión dramática. La orquesta tiene un papel principal en el desarrollo y explicación de la acción.



Larga duración, ya que muchas de sus obras pueden sobrepasar las cinco horas sin interrupciones.



Algunos de los dramas musicales más importantes de Wagner son "Tristán e Isolda", "Tannhauser" y "El anillo de los Nibelungos" , esta última es una tetralogía, es decir, es un ciclo de cuatro obras juntas.

LA ÓPERA ESPAÑOLA: LA ZARZUELA




En España, hasta el siglo XIX hay una gran influencia de la ópera italiana, hasta el punto de que muchos compositores e intérpretes italianos van a presentar sus obras en las cortes y teatros de nuestro país. Pero hacia el segundo cuarto de siglo se intenta revitalizar un género propio que hasta ahora no había tenido gran éxito: La Zarzuela.



Recordemos que la zarzuela española no es una ópera como tal, ya que intercala los fragmentos cantados con los hablados. Los argumentos de este género suelen ser cotidianos y cercanos al público, con notas cómicas abundantes. El lenguaje que se usa es también sencillo y asequible para espectadores sin grandes conocimientos musicales.



Francisco Asenjo Barbieri es uno de los compositores que inicia la recuperación del género con la llamada "Zarzuela Grande", obras largas en tres actos con frecuente uso de coro y predominio de las partes cantadas sobre las habladas. Estas obras contaban con un amplio despliegue de medios técnicos y escenográficos. Entre sus obras podemos destacar "El Barberillo de Lavapiés", "Jugar con Fuego" y "Pan y toros".



A partir de mediados de siglo y en gran parte por motivos económicos, la zarzuela se hace más simple y popular. Se crea así el denominado "Género Chico", que se desarrolla en un sólo acto, reduce el número de personajes y el despliegue de medios. En este género predominan las partes habladas sobre las cantadas. Es por lo tanto una zarzuela más económica que hizo furor entre las clases más populares.



Los autores principales de este género son Federico Chueca con zarzuelas muy conocidas, como "La Gran Vía" y "Agua, azucarillos y aguardiente", Tomás Bretón con "La verbena de la paloma" y Ruperto Chapí con "La Revoltosa" entre sus obras más destacadas.







domingo, 15 de mayo de 2011

EL ROMANTICISMO (distintos periodos)

PERIODOS DE LA MÚSICA ROMÁNTICA




En este periodo podemos hablar de tres etapas:



ROMANTICISMO TEMPRANO (1800-1830): Beethoven será la figura que sirva como puente entre las dos épocas. Surgen las primeras manifestaciones que combinan innovación y continuidad con el Clasicismo. En esta etapa destaca Schubert, que logrará la expresión plena del lirismo romántico en sus piezas para piano y en los lieder.



ROMANTICISMO PLENO (1830-1850): El movimiento romántico se extiende por toda Europa. París se convierte en un centro importante de cultura musical. Es la época del virtuosismo instrumental con autores como Listz (piano) o Paganini (violín). Se asientan nuevas formas compositivas como la Música Programática (descriptiva).



ROMANTICISMO TARDÍO (1850-1890): Los grandes operistas de la época, Wagner y Verdi, escriben sus mejores obras. Destacan compositores de la talla de Brahms. Aparecen las nuevas corrientes: Post-romanticismo y Nacionalismo.

CARACTERÍSTICAS MUSICALES




Durante este periodo podemos destacar las siguientes novedades en el ámbito de la música:



Independencia del autor, cada vez menos sujeto a las normas de los mecenas y más relacionado con los editores de partituras, lo que le permite mayor libertad de expresión y composición.



Aparición de nuevos géneros, como el lied, los poemas sinfónicos o el drama musical (ópera de Wagner)



Búsqueda de la expresividad, los sentimientos y los estados de ánimo en el oyente.



La melodía ocupará un lugar privilegiado dentro de la obra. Dichas melodías ya no serán tan regulares como en el Clasicismo y estarán cargadas de contratiempos y síncopas, ritardandos y cambios de dinámica,...; todo ello con la finalidad de expresar en mayor medida los sentimientos.



La armonía, al igual que la melodía apoyará la expresividad de la música y para ello usará frecuentes cambios de tonalidad y cromatismos.

ESCENARIOS ROMÁNTICOS




La vida musical europea vivió, en esta época, un periodo de gran intensidad en torno a ciudades como París, Viena, Londres,... Existía una producción musical muy variada que se valía de escenarios muy distintos:



CONCIERTOS PÚBLICOS: Se celebraban en grandes solas propiedad del Estado o de empresas privadas. A ellas se accedía pagando una entrada. Estos lugares eran el marco ideal para grandes funciones sinfónicas, de ópera, de ballet,...



SALONES PRIVADOS: En las casas de los aristócratas y de los ricos empresarios burgueses se realizaban conciertos privados. Normalmente eran salones no demasiado grandes. Su ambiente era selecto y restringido a unos pocos privilegiados. La música más demandada en estos escenarios era la de cámara.



MÚSICA EN FAMILIA: En ocasiones los artistas se reunían con familiares o amigos para celebrar fiestas en las que la música era el ingrediente principal. Era, para la gran mayoría de los compositores románticos, el escenario preferido por su ambiente íntimo y personal. Fueron famosas las Schubertiadas, veladas musicales lideradas por Franz Schubert.

EL GENIO ROMÁNTICO




Muchos de los compositores románticos van a cumplir las siguientes características:



Tienen como modelo de creación a Beethoven; sobretodo los músicos de la primera época.



La música para ellos es un medio de liberación del alma, en un mundo materialista y cada vez más consumista.



Son "genios" creadores, verdaderos artistas. Los intérpretes simplemente llevan a cabo una ejecución mediante un ejercicio mecánico. Sin embargo, el compositor es quien crea, quien hace música de la nada.



Muchas veces, su talento no es comprendido por la sociedad, por lo que se aislan y sufren continuamente enfermedades psicológicas o físicas. Muchos acaban arruinados.



Escriben obras sin encargo, según lo que les dicte su corazón. Esto les llevará en ocasiones a sufrir penurias.



Crean música para la eternidad, ya que aún sabiendo que durante su vida la gente no va a comprender sus obras no cesan en el intento, pensando que el día de mañana (seguramente cuando hayan muerto) alguien se dará cuenta de su talento.



Normalmente pertenecen a la clase media ilustrada.











EL ROMANTICISMO

SITUACIÓN




Delimitamos cronológicamente el Romanticismo entre los años 1800 y 1890, aunque hay corrientes que presentan características románticas antes de estas fechas y en algunos países se extenderá hasta bien entrado el siglo XX. Entre el Clasicismo y el Romanticismo no hay una línea divisoria estricta, sino una lenta y poco definida transición que nos permite hablar de continuidad.



CONTEXTO HISTÓRICO:



En 1815 se celebra el congreso de Viena, que dibuja las nuevas fronteras políticas europeas. La burguesía ha tomado el poder social y sus ideales de libertad quedarán patentes en todos los ámbitos de la sociedad. La revolución industrial se impone en todos los lugares con sus enormes consecuencias económicas, sociales y culturales.



Nos encontramos con una nueva sociedad, surgida de la Revolución Francesa, que exalta la libertad del ser humano por encima de todas las cosas.



El movimiento nacionalista surge en la última época del Romanticismo y con él se refuerza la idea de individualidad. El nacionalismo afectará a todas las artes y muy en especial a la música.



CONTEXTO CULTURAL:



Los artistas románticos, cansados de la perfección formal del Clasicismo, buscan nuevas formas de expresión que les permitan dar rienda suelta a su impulso creador. En esta época de anhelo de libertad, los artistas se independizan de los mecenas y van a crear obras para un público que en ocasiones le adora y, a menudo, tarda en comprenderle. El principio fundamental del Romanticismo es la búsqueda de la exaltación de las pasiones en todas sus obras.



Otro concepto que triunfa en la época es el de "el arte por el arte", sin condicionantes y sin tener que respetar todas las normas formales y estructurales que se habían impuesto en el periodo anterior. Los artistas van a ser genios creadores que son reconocidos como tales por el resto de la gente.



CONTEXTO MUSICAL:



El Romanticismo es quizá la época más brillante de la historia de la música, ya que por primera vez, este arte adquiere la categoría de lenguaje privilegiado por encima del resto de las artes; la música es capaz de transmitir la verdadera esencia de las cosas.



En el campo de la música también se dejan ver los ideales de libertad de la Revolución Francesa y por ello los compositores van a hacer obras sin encargo y según sus propios gustos, lo que llevará a muchos músicos a la ruina.



El fundamento básico de la música romántica es "la exaltación de las pasiones"; los músicos románticos tratan, con su música, de influir en el ánimo del oyente implicándole emocionalmente. Para conseguir este propósito, el vehículo más apropiado será el piano, que se convertirá en el instrumento estrella del periodo, ya que con él se logra una atmósfera íntima.



En esta época brillarán numerosos compositores, que seguirán, sobretodo en la primera parte del Romanticismo, el modelo de Beethoven, que será el compositor que sirva de enlace entre el Clasicismo y este nuevo periodo.



En el Romanticismo la música va dirigida al corazón.



sábado, 7 de mayo de 2011

CLASICISMO (Compositores destacados)

WOLFGANG AMADEUS MOZART




1756-1791 Austria



Compositor austríaco considerado el más grande genio de la música de todos los tiempos. Con una vida de sólo 35 años fue capaz de cultivar con excelencia todos los géneros, desde la música sacra y coral hasta la ópera, pasando por la sinfonía y la música de cámara, representando junto a Haydn y Beethoven la cúspide del Clasicismo musical.



Su padre, Leopoldo, ejerció una notable influencia en él, como maestro de composición y violín, dedicado en exclusiva a la educación y el sueño precoz de su hijo. Siendo niño, exhibió sus habilidades interpretativas y creativas en Francia, Inglaterra, Holanda, así como en las principales ciudades austríacas y alemanas.



Su enorme catálogo alberga más de 600 obras, que empezó a componer a los 7 años de edad. Otros músicos que ejercieron influencia en Mozart fueron Johann Christian Bach, el padre Martini de Bolonia y Joseph Haydn.



PRINCIPALES OBRAS:


  • Cinco conciertos para violín - 1775
  • La finta giardinera - 1775
  • Concierto en mi bemol mayor para piano y orquesta - 1777
  • Concierto para dos pianos en mi bemol mayor - 1779
  • Idomeneo (ópera) - 1781
  • Cuartetos Haydn - 1782
  • Las bodas de Fígaro (ópera) - 1785
  • Don Giovanni (ópera) - 1787
  • Eine Kleine Nachtmusik - 1787
  • Sinfonías nº 39 en mi bemol mayor y nº 40 en sol menor - 1788
  • Sinfonía nº 41 "Júpiter" - 1788
  • La flauta mágica (ópera) - 1791
  • EL CLASICISMO(Compositores destacados)

    LUIGI BOCCHERINI




    1743-1805 Italia



    Compositor y virtuoso del violonchelo, era hijo de un contrabajista de la capilla palatina de su ciudad natal, Lucca. En su juventud conoció a Gluck y Sammartini, que influirían en su estilo.



    Cuando llegó a Madrid no fue bien recibido por los músicos de la corte de Carlos III, pero sí por el hermano del rey, que llegaría a cardenal, aunque luego renunciaría y se retiraría hasta su muerte a Arenas de San Pedro, llevándose consigo al compositor, que pasó muchas penurias económicas y murió en la más absoluta de las miserias.



    También compuso encargos que se editaban en París y tocaba el violonchelo en la Real Capilla. Tiene un catálogo de casi quinientas obras, entre sinfonías, conciertos, cuartetos de cuerda, quintetos (muchos de los cuales son para dos violonchelos), obras para guitarra y una zarzuela titulada "La Clementina. Tuvo un papel histórico destacado en la literatura para guitarra, instrumentos para el que compuso obras de cámara originales y transcripciones de obras suyas anteriores.



    PRINCIPALES OBRAS:


  • La Confederazione dei Sabini (Cantata) - 1765
  • Tríos Op. 1 y Cuartetos Op. 2 - 1767
  • Seis sonatas para clavicémbalo y violín Op. 5 -1769
  • Sinfonías Op. 35 - 1782
  • Villancicos de Navidad (para cuatro voces y cuerda) - 1783
  • La Clementina (zarzuela) - 1786
  • EL CLASICISMO (Compositores destacados)

    LUDWIG VAN BEETHOVEN




    1770-1827 Alemania



    Nació en Bonn, tuvo una infancia problemática. Su padre era cantante de capilla del Elector de Bonn, adicto al alcohol y violento, que al descubrir el talento musical de su hijo, le puso bajo un estricto régimen de estudios de piano. Más tarde sufriría la pérdida de su madre. En Viena conoce a Mozart, que no se entusiasma mucho con el joven talento de Beethoven. Posteriormente conoce a Haydn, quien lo invitó a estudiar con él en Viena, donde acude en 1792 para instalarse definitivamente.



    Pero el genio indomable y rebelde de Beethoven busca nuevos horizontes y pasiones de creación musical, por lo que acude a nuevos profesores y nobles que lo apoyen. En 1801 comienzan los primeros síntomas de sordera, a los que seguirán problemas psicológicos, por lo que en 1812 redacta el conocido como Testamento de Heiligenstadt, casi al borde del suicidio.



    De espíritu perfeccionista, hizo múltiples correcciones de sus manuscritos, por lo que su catálogo de obras no es tan abundante como cabría esperar. Su estilo sinfónico influiría en las siguiente generaciones de compositores y se proyecta hasta bien entrado el siglo XX.



    PRINCIPALES OBRAS:


  • Sonata para piano nº 7 - 1798
  • Septeto para cuerda y viento, opus 20 - 1799
  • Sonata para piano nº 8 - 1799
  • Sinfonía nº 1 - 1800
  • Sonata piano nº 14 "Claro de luna" - 1801
  • Sonata violín y piano nº 5 "Primavera" - 1801
  • Sonata piano nº 17 "Tempest" - 1802
  • Sinfonía nº 3 - La heroica - 1803
  • Sonata nº 21, op.53 "Waldstein" - 1804
  • Fidelio (ópera) - 1805
  • Sonata piano nº 23 "Appassionata" - 1805
  • Sonata violín y piano nº 9 "Kreutzer" - 1805
  • Concierto para violín y orquesta - 1806
  • Misa en do mayor, opus 86 - 1807
  • Sinfonía nº 5 - 1808
  • Sinfonía nº 6 - 1808
  • Concierto piano nº 5 Emperador - 1809
  • Egmont, opus 84 - 1810
  • Las ruinas de Atenas, opus 113 - 1811
  • Sinfonía nº 7 - 1812
  • La victoria de Wellington - 1813
  • Marcha triunfal de Tarpeja - 1813
  • Sonata piano nº 29 "Hammerklavier" - 1818
  • Sinfonía nº 9 - Himno a la alegría - 1824
  • miércoles, 4 de mayo de 2011

    EL CLASICISMO

    INTRODUCCIÓN




    El Clasicismo es un periodo que se enmarca entre el Barroco y el Romanticismo. Suele fecharse convencionalmente entre 1750 (muerte de J.S.Bach) y 1827 (año en el que muere Beethoven). Es una etapa corta que marca la transición de la Edad Moderna a La Edad Contemporánea.



    CONTEXTO HISTÓRICO:



    Es la época de la ascensión de la burguesía a amplios sectores del poder político y económico, lo cual tendrá consecuencias en el mundo de la cultura y de la música. En la 2ª mitad del siglo XVIII se van a dar una serie de acontecimientos históricos importantes y reformas sociales que darán lugar a violentos movimientos de masas, destacando entre ellos "La Revolución Francesa" de 1789, hecho que romperá con las monarquías absolutas. El lema revolucionario de "Libertad, Igualdad y Fraternidad" será llevado a todos los contextos, también al de la música.



    CONTEXTO CULTURAL:



    El Clasicismo es la época de la Ilustración, un movimiento intelectual promovido por la burguesía y la pequeña nobleza, cuya principal manifestación fue La Enciclopedia de Diderot y D'Alambert que divulgará la cultura en amplias capas de la población. En Francia, al movimiento de la Ilustración se le denomina Enciclopedismo. Este movimiento encabezará la Revolución Francesa.



    Los artistas, encontrarán en la burguesía un nuevo público que paga por apreciar sus obras y al que debían satisfacer con creaciones entretenidas y naturales; de esta forma se van liberar poco a poco de las obligaciones de trabajar supeditados al gusto de los mecenas, obteniendo así una mayor independencia creativa pero contando con el reto de tener que depender del público para rentabilizar sus ingresos.



    CONTEXTO MUSICAL:



    La música irá abandonando los círculos eclesiásticos y palaciegos para desenvolverse en casas privadas de la burguesía y en espectáculos públicos.



    En este periodo se produce una vuelta a los ideales de la cultura clásica grecorromana, basados sobretodo en el equilibrio, la sencillez y la belleza (dejando atrás el estilo recargado del Barroco); por ello, en el resto de las artes se conoce a este periodo como "Neoclasicismo". No sucede esto con la música, ya que no pueden copiar los modelos clásicos porque no nos han llegado; sin embargo, sí van a compartir la búsqueda de la belleza y la perfección formal.



    Entre los precursores de la música de este periodo podemos nombrar a dos de los hijos de Bach: C.P.E. Bach y J.C. Bach, pero los tres compositores que se van a convertir en las grandes figuras de este periodo son Haydn, Mozart y Beethoven, que trabajarán en Viena, ya que ésta es considerada la ciudad más importante dentro del contexto musical.

    CARACTERÍSTICAS MUSICALES




    Los compositores de este periodo orientan su música hacia un equilibrio basado en la proporción y el orden, una claridad que se transmite a través de melodías y armonías simples y una sencillez que permite al oyente una gran facilidad de comprensión. Estos son los tres ideales de la música del Clasicismo, que quedan plasmados en una nueva forma de componer.



    La música de esta época es refinada, elegante, contenida y equilibraba. Para lograr una música de estas características los compositores trabajarán sobre todo dos aspectos:



    MELODÍA: Las melodías de Barroco adoptaban estructuras irregulares. Por el contrario, en el Clasicismo se ajustan a una estructura ordenada y regular. La melodía se articula en una frase bien diferenciada de un nº determinado de compases. Siguiendo el principio de proporción, cada frase puede dividirse en partes de igual duración respetando la simetría. Los compositores buscan concentrar todo el interés en la melodía principal. Las otras voces tienen un papel de acompañamiento, de soporte armónico



    ARMONÍA: En el Clasicismo se suprime el bajo continuo tan usado en el periodo anterior. Se siguen desarrollando los principios armónicos que se habían establecido en el Barroco tardío. Las funciones tonales (tónica, subdominante y dominante) organizan toda la obra.

    LA MÚSICA RELIGIOSA




    Como ya adelantamos en el contexto musical La música religiosa va a estar en declive en esta época, ya que tanto la música instrumental como la ópera se van a convertir en géneros mucho más solicitados por el público en general.



    En el terreno de la música religiosa, no cabe señalar grandes cambios musicales respecto a la época anterior. Se seguirán creando prácticamente los mismos géneros, dentro de los cuales destacará la misa. Un tipo de misa especial que va a adquirir gran importancia en este periodo es el Réquiem.



    El Réquiem es la música compuesta para la misa de los difuntos de la Iglesia católica. Dicha música es ligeramente distinta de la de otras misas, ya que se prescinde de las partes consideradas demasiado alegres para una ocasión de duelo.



    Dentro de este tipo de género, podemos destacar "El Réquiem de Mozart", obra maestra de la música clásica. Según cuenta la leyenda, esta obra le fue encargada a Mozart por un desconocido. El compositor, que entonces ya estaba gravemente enfermo, creyó que se trataba de un encargo del más allá para su propio funeral y murió componiendo la séptima parte de la obra que lleva por título Lacrimosa. Esta parte termina con la palabra Amen, palabra que se utilizaba al final de la misa, algo extraño teniendo en cuenta que a Mozart aún le quedaba la mitad del réquiem por componer. La obra sería completada , siguiendo las instrucciones que el compositor dejó escritas, por su alumno Süsmayr.

    LA ÓPERA SERIA




    El clasicismo fue uno de los periodos históricos más importantes para el género operístico. Este género, nacido en el Barroco dentro de los círculos aristocráticos, experimentará durante el Clasicismo un cambio, ya que se eliminarán los excesos barrocos y se tenderá a la naturalidad y acercamiento del argumento al público.



    Los teatros se multiplicaron, el público aumentó en gran medida y los compositores encontraron en la ópera una de sus formas favoritas de expresión.



    A mediados del siglo XVIII, y especialmente en Francia, la ópera seria había alcanzado una gran complejidad y artificiosidad: los argumentos sobre temas mitológicos eran demasiado sofisticados y difíciles de entender, los cantantes se inventaban partes enteras debido a la complejidad de las arias,... Esto hacía que el público cada vez estuviese más descontento con este tipo de ópera.



    En 1752 se produjo un cambio, ya que una compañía ambulante de ópera se instaló en París y presentó la famosa ópera bufa de Pergolesi "La serva padrona". Su éxito fue muy grande, hasta tal punto que se crearon dos bandos, uno que va a defender este tipo de ópera y otro que va a estar en contra. A este enfrentamiento se le conoce como "La querella de los bufones".



    En una lado estarán los que defendían la tradición de la ópera seria francesa, mucho más elaborada que la bufa italiana, a la que acusaban de frívola y superficial. Encabezaba este grupo Rameau. En el otro bando, estaban los defensores de la nueva ópera que había llegado desde Italia, la cual consideraban que se ajustaba mejor a los ideales del Clasicismo de sencillez y claridad. Era mucho más fácil de entender para todo tipo de público, ya que sus argumentos eran mucho más cercanos al pueblo y además destacaban por la belleza de sus melodías. Al frente de este grupo estaba Rouseau y algunos otros enciclopedistas.



    En este contexto de enfrentamiento surgió la figura de W.C. Gluck, que buscó la reconciliación de ambos grupos, realizando una reforma de la ópera seria para que se acercase más a lo que el público pedía. En el prefacio de su ópera "Orfeo y Eurídice" expone los principios de la reforma que la ópera seria debía adoptar, que se resumen en los siguientes puntos:



    Utilizar música sencilla, dejando de lado la complejidad a la que había llegado la ópera seria.



    Evitar los contrastes entre recitativo y aria haciendo las arias más simples y los recitativos más expresivos.



    El argumento debe ser más sencillo y verosímil, desechando los elementos fantásticos y artificiales de Barroco.



    La música debe estar siempre al servicio del libreto y de los personajes.



    Bajo estos parámetros se va a componer la mayor parte de la ópera seria en Europa.

    LA ÓPERA BUFA




    Es en esta época cuando la ópera bufa va a ganar importancia gracias, sobretodo a la llegada de la burguesía al poder. En Nápoles era habitual intercalar fragmentos cómicos entre los diferentes actos de las óperas serias. Estos fragmentos se fueron desarrollando y acabaron independizándose, dando lugar a un género nuevo llamado ópera bufa. Esto sucedió a finales del Barroco y principios del Clasicismo.



    Pronto se convirtió en el género preferido del público, que tomará el modelo de la Serva Padrona de Pergolesi y alcanzará su máximo esplendor en las óperas de W.A. Mozart. A pesar de utilizar las mismas características musicales que la ópera seria, la ópera bufa contaba con algunas particularidades:



    Los argumentos recogen temas de la vida cotidiana, dándoles un carácter cómico y en ocasiones sentimental.



    Utilizan el idioma de cada país y en ocasiones sustituye los recitativos por partes habladas.



    Los dúos y los conjuntos vocales se fueron haciendo cada vez más habituales.



    En los finales de acto los personajes entraban de manera gradual, de forma que la tensión iba en aumento y se resolvía cuando todos cantaban al final.



    El lenguaje que utilizaban era asequible, sin grandes grandilocuencias.



    Se trata por lo tanto de una ópera mucho más fresca y alegre que la seria. Esto no es extraño si tenemos en cuenta que su principal misión era la de entretener al público, cada vez más amplio y sin conocimientos musicales. Mozart, que como hemos dicho será uno de los principales compositores de este género, escribirá óperas bufas tanto en italiano (Las bodas de Fígaro) como en Alemán (La flauta Mágica). La ópera bufa italiana llegó a toda Europa. En Alemania se denominó Singpiel y en Francia se llamó Ópera Cómique.











    SIGLO XX

                                    IMPRESIONISMO: El Impresionismo puede considerarse como la primera manifestación contemporánea del sig...